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Sangrado en el embarazo-¿Cuándo hay que preocuparse?

Sangrado en el embarazo-¿Cuándo hay que preocuparse? Cuando en un embarazo hay pérdidas de sangre, sin duda se encienden todas las señales de alarma. El sangrado en épocas tempranas suele relacionarse con abortos espontáneos, pero no siempre es así. Para ello, es importante acudir al médico para que determinen en cada caso su gravedad y si se deben tomar medidas excepcionales como el reposo absoluto.

Sangrado en el embarazo 

El sangrado durante el embarazo  es algo que aunque muchas mujeres no sepan, es normal. Estadísticamente casi la mitad de las mujeres que se quedan embarazadas presentan un poco de sangrado al principio. 
Es frecuente pensar que si hay sangrado es porque algo no va bien y muchas temen que se produzca un aborto espontáneo.

¿Cómo es el tipo de sangrado de la gestante?

Hay muchos tipos de sangrado en el embarazo y es importante tener en cuenta que no todos son siempre una mala señal. Dependerá del tipo de sangrado y de los síntomas que presente la gestante.
Cuando se trata de pequeñas cantidades, suele ser habitual y los padres no han de preocuparse más allá de lo normal. En estos casos, si la sangre es de color rojo y no hay dolor abdominal, tenderá a detenerse en poco tiempo.

Es en el caso de hemorragias –y sobre todo si van acompañadas de dolor- sí es necesario que la madre gestante vaya a la clínica para que un ultrasonido determine qué está ocurriendo. A veces pueden ser leves desprendimientos de placenta o hematomas subcoriónicos, y en los que el único remedio es reposo absoluto. En estos casos y cuando estos síntomas se dan durante el primer trimestre del embarazo, sólo un 10% de los casos acaban en aborto, por lo que es especialmente importante guardar reposo en cama.

Sin embargo, hay otros casos en los que la presencia abundante de sangre sí es motivo de preocupación. Uno de ellos se debe a un posible embarazo ectópico. En estos casos el embrión se desarrolla fuera del útero, y de ahí la presencia abundante de sangre. Un ultrasonido o ecografía –y en algunos casos una simple analítica de sangre- determinará que algo no va bien, y se deberá interrumpir la gestación lo antes posible, ya que de no haberlo podría poner en riesgo la vida de la madre gestante.

Por otra parte un aborto espontáneo también suele iniciarse con pérdidas de sangre, pero esto no quiere decir que todos los casos en los que hay presencia de sangre o manchado haya un aborto. Lo más importante en todos los casos es mantener la calma y acudir al doctor para que sea él o ella quién evalúe si hay algún tipo de riesgo o no.

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