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¿Se puede viajar con un recién nacido?

La respuesta es sí. De lo contrario, sería mucho más complicado llevar a cabo cualquier vientre de alquiler o nacimiento en el extranjero. De hecho, la mayor parte de las aerolíneas permiten viajar a bebés una vez tienen 7 días de edad, así que no hay que preocuparse por esto.

Requisitos para viajar con un recién nacido en avión

Cada compañía aérea tiene sus reglas y restricciones, con lo que es muy importante mirar previamente cómo hacerlo y preguntar cualquier duda antes del embarque. Por lo general, es necesario comprar un pasaje especial, pero según la compañía sólo se pagan las tasas, o la reducción de precio es más que considerable al no ocupar otro asiento.

Viajar con el bebé es un punto de vital importancia, y será la agencia de gestación subrogada la que tiene que trabajar para que todo esté en regla. Tanto la compañía aérea como la autoridades aeroportuarias exigirán que el documento de identidad del recién nacido esté completamente en regla, y que haya la presencia expresa de los padres. Por ello, es importante volar una vez todos los papeles, el registro del bebé… estén 100% en regla. En LifeBridge Agency recomendamos, por este motivo, esperar entre 2 y 4 semanas para realizar el vuelo, tanto por un tema legal como de salud del recién nacido. 

¿Es seguro viajar con un bebé? 

Los recién nacidos son menos frágiles de lo que nos creemos, y a nivel de médico –si nuestro hijo nace bien de salud no hay ningún inconveniente para que pueda volar . Tendremos, eso sí, que prever las tomas que  necesita y llevarlas correctamente preparadas. Así, una vez en pleno vuelo, sólo hará falta que las azafatas nos las calienten. Hay que tener en cuenta que es importante respetar los tiempos de dormir y comer de los bebés, y evitar así situaciones de estrés molestas tanto para ti como el resto de pasajeros.

Por último, hay que desmontar ciertos mitos sobre viajar con recién nacidos y riesgos para su salud, como la otitis debido a la presión de la cabina. No existe riesgo alguno y el oído del bebé está perfectamente preparado para aclimatarse a los cambios de presión. 

En definitiva, el vuelo de regreso de casa es, tal vez, de los momentos más emocionantes de todo proceso de gestación subrogada, y en el que nuestros seres queridos conocerán en persona a nuestro hijo. Más allá de eso, ¡no hay porqué preocuparse!

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